SOMOS MUJERES Y NIÑAS DE TODAS LAS EDADES, DE DISTINTOS ORÍGENES, DE TODAS LAS REGIONES DEL MUNDO

Estamos profundamente preocupadas por la falta de justicia y de acciones eficaces para prevenir el cambio climático por parte de los líderes mundiales;

Estamos preocupadas por la creciente cantidad de grandes catástrofes causadas por tormentas que matan personas, erradican especies y destruyen ecosistemas y medios de vida;

Estamos preocupadas por el aumento del nivel del mar y la desaparición de la superficie terrestre, además de las graves pérdidas humanas y ambientales causadas por inundaciones, desertificación, acidificación del océano, salinización del agua, cosechas deficientes, contaminación atmosférica, derrames de petróleo, contaminación por plástico y de otra naturaleza, derretimiento de glaciares, veranos con picos récord de temperatura e inviernos helados, ciclones y tsunamis fuera de temporada;

Estamos preocupadas por todas las mujeres y por las comunidades y los ambientes en los que vivimos, incluidas aquellas de nosotras que provenimos de tierras indígenas y sociedades oceánicas, lugares que han sido los que menos han contribuido al cambio climático, pero que han resultado los primeros afectados y con más intensidad;

Nos oponemos a permitir que las corporaciones controlen nuestro planeta, vulneren nuestros derechos o dicten sanciones en un mundo que prioriza el crecimiento y la avaricia por encima de los derechos humanos, el trabajo digno e igualitario, los ecosistemas saludables y la distribución justa de la riqueza;

Estamos preocupadas porque los gobiernos del mundo toman medidas muy lentamente, con muy poco esfuerzo y sin la ambición, el compromiso o el financiamiento necesarios para detener y revertir la crisis climática mundial;

Estamos atónitas, disgustadas e indignadas porque nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos, nietos y bisnietos, así como el de todos los seres vivientes y los ecosistemas, han sido abandonados por el cortoplacismo, el egoísmo y la falta de visión, de liderazgo y de voluntad política.

Nos oponemos a permitir que las corporaciones controlen nuestro planeta, vulneren nuestros derechos o dicten sanciones en un mundo que prioriza el crecimiento y la avaricia por encima de los derechos humanos, el trabajo digno e igualitario, los ecosistemas saludables y la distribución justa de la riqueza;

Por último, es crítico el hecho de que, como mujeres y niñas, no solo afrontamos el peligro de graves impactos, sino que también somos claves para la implementación de soluciones reales que tengan resultados reales.

¡Las mujeres debemos ser socias en partes iguales en la lucha contra el caos del cambio climático a nivel mundial!

Las mujeres del mundo debemos decir basta. Es hora de tomar medidas urgentes. 

Debemos plantarle cara al poder. Exigimos un cambio.

Estamos creando juntas un movimiento masivo a favor de la justicia climática. Juntas nos comprometemos a la acción. Llamamos a todas las mujeres, niñas y a todos nuestros aliados a que se comprometan con nosotras y se unan a nuestro Llamado Mundial de las Mujeres por la Justicia Climática.

Las mujeres y niñas expresaremos nuestras preocupaciones y presentaremos nuestras demandas para que se tomen medidas justas y significativas sobre el cambio climático en todos los niveles y esferas posibles: local, regional, nacional y mundial.

Tomaremos medidas en todos lados: en nuestros hogares, barrios, comunidades, huertos, caladeros, lugares sagrados y de culto, organizaciones comunitarias, lugares de trabajo y escuelas.

Haremos notoria nuestra presencia en nuestros parlamentos, embajadas y edificios gubernamentales locales; en las principales sedes de los responsables de la contaminación por carbono y de las empresas de energía; en las urnas, en los medios de noticias, en las redes sociales y en las puertas de todos aquellos que tienen el poder de cambiar la trayectoria de la injusticia climática.

Hablaremos, cantaremos, gritaremos, nos pondremos de pie y tomaremos asiento. Formaremos grupos de presión, haremos vigilias, protestaremos, realizaremos bloqueos y barricadas. Actuaremos en los pueblos más pequeños y en las ciudades más grandes, en las montañas más altas, en los océanos.

MUJERES REPRESENTANTES DE TODAS LAS REGIONES DEL MUNDO, LLAMAMOS A LO SIGUIENTE:
  • Cambiar el sistema y evitar el cambio climático.
  • Evitar el aumento de 1,5 º en la temperatura mundial.
  • Asegurar la igualdad de género y los derechos humanos en todas las medidas contra el cambio climático.
  • Mantener el petróleo y los combustibles fósiles en el suelo.
  • Cambiar al uso de energía 100 % segura y renovable.
  • Implementar la eficiencia energética y medidas de conservación en todos lados y por parte de todos.
  • Reducir en forma urgente y drástica los patrones de producción y consumo de todas las personas, especialmente aquellas que más han contribuido a este problema en el mundo desarrollado.
  • Comprometer a los países desarrollados a liderar la lucha contra la crisis climática y a brindar a los países en desarrollo los medios necesarios para mitigar el cambio climático y adaptarse a este, con un espíritu de solidaridad y justicia.

No le damos la espalda a nuestro hermoso planeta. No nos rendimos en la batalla por darle un futuro a todas las especies. Nunca nos rendiremos en nuestra campaña a favor de la justicia climática.